Título: Han cantado bingo
Autor: Lana Corujo
Editorial: Reservoir Books
Número de páginas: 184
Primera edición: 2025
Tapa dura: 18,90 € / Ebook: 8,99 €
Sinopsis
Todo empieza con un juego: algunas noches, en los diez minutos suspendidos antes de que Abuela regrese del bingo, dos hermanas salen a escondidas por la puerta de atrás hasta El Ahorcado —un volcán redondo como una panza bocarriba—, cuentan hasta tres y corren de vuelta sin mirar atrás. Sin embargo, una noche algo cambia… porque una vez traspasado el terreno de una infancia violenta, ¿cómo se mira el mundo?
Reseña
Han cantado bingo es la primera novela de Lana Corujo, reconocida con el Premio Javier Morote a la mejor autora revelación, el Premio Librería de Mujeres 2025 y el Premio Azagal 2026. Formada en Ilustración y Dirección de Arte en Madrid, regresa a su isla natal en 2021 donde desarrolla su actividad artística y literaria e impulsa el Encuentro de Literatura Verbena. Es también autora de Ropavieja (2021), seleccionado por el Ministerio de Cultura para la Feria del Libro de Frankfurt de 2022.
En Lanzarote, dos hermanas crecen en una familia marcada por los silencios, el miedo y unas heridas que parecen transmitirse de generación en generación. Mientras su abuela juega al bingo, ambas escapan a escondidas hasta El Ahorcado, un volcán cercano, y regresan corriendo antes de que ella vuelva. Lo que comienza como un juego infantil cambia para siempre una noche y se convierte en el secreto que las une. A través de distintas edades de la protagonista, la novela reconstruye una infancia atravesada por la violencia familiar, la culpa, el duelo y el deseo de escapar, combinando la crudeza de la realidad con una magia oscura profundamente ligada al paisaje volcánico de Lanzarote.
Llevaba ya unos meses (quizá casi un año) oyendo hablar de esta novela. Sin embargo, cuando un libro genera tanto ruido en redes, suele costarme ponerme con él. Me pasó lo mismo con Comerás flores y, al final, ante la necesidad de aportar mi opinión a ese coro de lectores que amaban u odiaban la historia, no pude resistirme.
Esta vez tuve la oportunidad de escuchar a Lana Corujo durante la Feria del Libro de Gijón de 2026. Fui al encuentro con la intención de que me convenciera para comprar su novela y, después de escucharla, lo que contó despertó mi interés. Así fue como acabé sumándome a esa ola de lectores que hablaban maravillas de la historia.
Lo que más me ha llamado la atención es la manera en que está escrita. Los capítulos son cortos, algunos extremadamente breves, y cada uno lleva un número que indica la edad de la narradora. La historia salta de una etapa a otra sin seguir un orden cronológico. Además, el uso de la cursiva, el subrayado y los corchetes puede descolocar al principio, pero poco a poco se entiende su función y se descubre una forma de leer diferente de la estructura más convencional.
En cuanto a la trama, la veo como una combinación de drama y realismo mágico que cuesta detectar al principio, porque la autora ha decidido ocultar sus mecanismos durante buena parte de la novela. Cuando comprendes qué está sucediendo, todo empieza a encajar y esa herencia que se menciona continuamente cobra por fin sentido.
Uno de sus puntos fuertes, para mí, es precisamente la brevedad de los capítulos. Con una estructura más convencional y capítulos más largos, creo que la historia se me habría hecho algo de bola. Es una novela emotiva, capaz de devolvernos a distintas etapas de nuestra vida o de acercarnos a experiencias que todavía no hemos vivido. Sin embargo, en algunos tramos da varias vueltas sobre las mismas ideas y tuve la sensación de que la historia no avanzaba.
En ocasiones me he preguntado si mi distancia respecto a la novela se debe a que no tengo hermanos y, por tanto, no he conectado del todo con ese vínculo tan particular que puede existir entre ellos. Tampoco soy especialmente místico ni religioso, y la historia incorpora un componente relacionado con los muertos que seguramente muchos lectores llevarán a su propio terreno y relacionarán con sus experiencias o creencias. Todo ello explica que no haya conectado al cien por cien con la novela ni pueda incluirla entre las mejores que he leído.
En definitiva, la historia me ha gustado, aunque su verdadera originalidad se encuentra en la forma en que está contada. Por su lectura ágil y su estructura fragmentada, puede ser una buena opción para quienes disfruten de las novelas sobre la nostalgia, los vínculos familiares y las huellas que deja la infancia.




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