Título: Reconciliación
Autor: Juan Carlos I
Editorial: Planeta
Número de páginas: 512
Primera edición: 2025
Rústica: 24,90 € / Ebook: 10,99 €
Sinopsis
«Mi padre siempre me aconsejó que no escribiera mis memorias. Los reyes no se confiesan. Y menos, públicamente. Sus secretos permanecen sepultados en la penumbra de los palacios. ¿Por qué le desobedezco hoy? ¿Por qué he cambiado de opinión? Porque siento que me roban mi historia». Esta obra, escrita en primera persona y cuya publicación es en sí un acontecimiento histórico, viene, en efecto, a reparar esa situación. Si Su Majestad ha decidido dar cuenta de su historia después de casi cuarenta años de reinado, es porque el traslado a Abu Dabi, parte de la opinión publicada y, por qué no, los propios errores han acabado por ensombrecer su trayectoria y sus aportaciones fundamentales al éxito de la democracia española.
Reseña
Reconciliación abarca las memorias del rey Juan Carlos I, escritas por la biógrafa francesa, Laurence Debray, especialista en la figura del monarca y autora de obras previas sobre él (Juan Carlos de España, Mi rey caído o La forja de un rey). Debray estructuró el libro a través de largas conversaciones en francés con el rey emérito, enfocándose en su legado.
Antes de empezar con esta reseña, aclaro que dividiré mi opinión en dos partes: por un lado, me centraré en la parte histórica y luego comentaré la parte más personal, y más polémica, ocurrida en los últimos años. Yo me considero monárquico y siempre he apoyado más a Felipe y Leticia, y a la reina Sofía. Tras leer estas memorias, os diré si ha cambiado algo mi opinión respecto a Juan Carlos I.
El libro está dividido en siete partes. La primera la utiliza más para comentar su situación actual de los Emiratos árabes y todo lo que ocurrió alrededor del motivo que lo llevó a irse de España. Esto y la séptima parte, donde habla de estos últimos años fuera, lo dejaré para el final.
Desde la segunda hasta la sexta, empieza relatando lo que ocurrió con su abuelo, Alfonso XIII, la proclamación de la Segunda República Española y el estallido de la Guerra Civil, dos años antes de su nacimiento. Tras el exilio de Alfonso XIII, la familia vivió en diferentes localidades, hasta asentarse en la localidad portuguesa de Estoril. Desde allí, el heredero al trono de España en ese momento, Juan de Borbón, solicitó a Francisco Franco, mediante el Manifiesto de Lausana de 1945, que abandonase el poder y restaurase la monarquía. Esto, obviamente, no ocurrió, pero España siguió siendo un reino sin rey; cuando Juan Carlos tuvo edad suficiente, Franco lo llamó a su lado para formarle en las academias militares, ya que veía mal que un príncipe español se instruyera fuera de España (como ya había hecho Juan de Borbón en la Royal Navy de Inglaterra).
Así pues, desde la segunda parte (Una juventud caótica) hasta la tercera (Cuando yo no era nadie), vemos a un niño que descubre España por las historias que le cuentan sus abuelos y a veces sus padres, pero no será hasta el ingreso en la academia militar donde vivirá cerca de El Escorial, hará visitas frecuentes al Palacio de El Pardo y saldrá de fiesta a escondidas por Madrid. Incluso nos contará los diferentes amores que tuvo hasta la propuesta de matrimonio con la princesa Sofía de Grecia y Dinamarca. Por lo que cuenta, parece que tenía una buena relación con Franco, para desagrado de su padre y, cuando este lo nombró su sucesor en 1969, le animó a que cambiase España (se destacan las preguntas de Juan Carlos al dictador de por qué no provocaba ya el cambio, y este respondía que sería traicionar a los que lo apoyaron en el levantamiento).
Supongo que, por mucho que le pesara a Juan de Borbón, cuya idea era llegar a ser rey por derecho dinástico tras la muerte de Franco, siempre aceptó las peticiones del dictador y no rompió las relaciones al 100% con él; aunque dejó de hablar a su hijo cuando se enteró de que este pasaría a ser el sucesor saltándoselo a él.
La cuarta parte (Cambié España… a pesar de todo) y la quinta (La configuración del prestigio de España), se centran en la transacción española y las primeras décadas en democracia. Más allá de que a mí me guste mucho leer biografías de reyes y reinas (y conocer todos los salseos que había), creo que esta parte es la más relevante de toda la obra, ya que trata de ese cambio que pudo no acabar muy bien, ya que aún había muchos franquistas en el congreso y entre los militares. Se explica cómo Juan Carlos fue el intermediario entre los diferentes grupos y cómo el jurista y catedrático en derecho político, Torcuato Fernández-Miranda, fue nombrado presidente de las Cortes y del Consejo del Reino para ayudar a diseñar el plan que pasaría de la dictadura a la democracia en España. También se habla de 23F, de la llegada de Santiago Carrillo a España y las discusiones internas sobre la aceptación del Partido Comunista, la gestión de Adolfo Suárez, la llegada del PSOE con Felipe González, los atentados terroristas de ETA (y los que pudo sufrir la propia familia real), las olimpiadas de Barcelona en 1992, los viajes oficiales por Hispanoamérica… Creo que en esa época tuvimos un buen representante para ese cambio en España (que siguió con la entrada en la UE y la mejora en las relaciones internacionales) y que ayudó a crear esa marca que dejaba a un lado la dictadura y ponía un nuevo rumbo.
La sexta parte (Mis renuncias), se centra en los últimos años y la abdicación en favor del príncipe Felipe en 2014. Aquí habla del «Por qué no te callas» que le gritó a Hugo Chávez, la caza de elefantes y la rotura de la cadera donde, después de la operación dijo la ya famosa frase: «Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir.» (aunque en el libro comenta que esa caza estaba garantizada por el Gobierno de Botsuana). Aquí la visión hacia su persona se empieza a estropear y es verdad que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y reconocer que algunas cosas no eran del todo correctas durante su juventud o la de sus padres. Incluso, aunque él defiende que su relación con la reina Sofía es buena, esto sí que es algo más dudoso.
Esto me lleva a comentar esa primera y séptima parte donde el rey emérito se defiende de acusaciones y explica los motivos por los que tuvo que irse de España. En estas memorias él trata de dejar claro que tiene culpa de poco en casi todo de lo que se le acusa y así queda reflejado en la narración. Recuerdo que, cuando salió el libro en Francia, la frase «soy el único español que ha trabajado 40 años y no cobra una pensión» resonó por todos lados. También resalta que «la justicia es igual para todos» y que todas las acusaciones han sido desestimadas por los tribunales. Es posible que algunas cosas sean verdad y otras no, pero en estas memorias trata de justificar todo y creo que se le ve un poco el plumero. Tampoco estoy muy al tanto de todo lo que pasó, y seguramente nunca lo sabremos al 100%; incluso mira de justificar todo ese dinero que tenía en esas cuentas en Suiza. Se supone que ya está todo en orden con Hacienda, pero seguro que no todo ha salido a luz. El rey Felipe le ha dicho que puede volver a España, pero cambiando su residencia fiscal aquí. Si aún no lo ha hecho por algo será…
Así que bueno, creo que la figura del rey Juan Carlos I ha tenido sus pros y sus contras. Clave, creo yo, para ayudar en esa transición y como representante de España ante el mundo, que ha ido decayendo poco a poco y que estuvo muy acertado al abdicar en favor de Felipe que, junto a Leticia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, son los mejores embajadores que podríamos tener. No sé si estas memorias cumplirán el objetivo de limpiar su imagen, pero creo que son necesarias para conocer, al menos, su versión de la historia.




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